Mirá también     Entrevistas     Reviews de Eventos    Reviews de Cds     Crítcas de Teatro      Crítcas de Cine    
Estás en Reviews de Eventos > Marcelo D2 en Niceto
Por Agustín Domecq reportar    Compartir

Marcelo D2 en Niceto


Casi sin proponérselo y sin demasiada promoción detrás, Marcelo D2 se la ingenió todos éstos años para llegar a Buenos Aires y ser un suceso impensado. Un Niceto abarrotado con espíritu festivo dio las hurras y celebró junto a éste artista.



Marcelo D2 en Niceto Resignación. Sólo nos queda la resignación. Afrontémoslo de una vez: los brasileños tienen más y mejor onda que todo el continente americano junto. La rivalidad nuestra siempre existió, desde el fútbol, la música y hasta las mujeres ¿Los resultados? Ellos ganan. Siempre, por escándalo. Veamos: recientemente La Selección Mayor perdió la final, con justicia, en manos de una supuesta selección de B de ellos. ¡Hasta perdimos la final de Futsal (fútbol de salón) por cuatro goles en los últimos juegos Panamericanos! Un abuso. La música: ellos tienen el samba y la bossa nova. Puro ritmo, vitalidad y alegría condesada en armonías vocales y percusión nativa. ¿Nosotros? El Tango. Melancólico, drástico, narcótico, traicionero… un fiel reflejo de cómo, en teoría, somos los argentinos. Las mujeres: Ok, éste último ítem es discutible. Es más, nosotros los aventajamos por algunos cuerpos (ejem). Pero qué pasa, ¡ellos viven todo el año de verano y pueden apreciar la belleza femenina ligera de ropa los 365 días del año! No, amigos, así no se puede…

Y hay una cierta envidia. Nada sana. Porque eso de que la envidia es sana, es mentira: no existe tal envidia “benevolente”. Es envidia y punto.

Así las cosas, Marcelo 2D se presentó ante el público porteño y barrió con todos los rencores que -se supone- nos despiertan los camaradas cariocas. Lejos está Marcelinho de la figura machista, misógina y violenta que el Hip-Hop mundial representa. De hecho, su show integra músicos de carne y hueso; hechos y derechos con un interesante desarrollo de sus instrumentos, más próximos a Groove Collective y Ozomatli que a The Roots y Beastie Boys, sólo para compararlos. Guitarra, bajo, batería, teclado, percusión un trascendente joven DJ y un aún más que notable Human Beat Box secundan la alegoría que conduce y agita éste rapper carioca que acaricia los cuarenta años (sí, ¡40!). Recostados en sus anteriores placas, pero con más énfasis en su última producción “Meu Samba É Assim”, Marcelo y los suyos dieron cuenta de que el Hip-Hop es un género flexible y adaptable, que también puede ser optimista y positivo, mientras se sea coherente con un propósito original. Las canciones van ensambladas como piezas de rompecabezas, construidas y elaboradoras con el mejor de los gustos, teniendo como leit motiv siempre el samba y la bossa nova. Esa una marca en D2 (y en la mayoría de los exponentes brasileños): la identidad nacional. No por nada en su MySpace (www.myspace.com/marcelod2), figuran como influencias primordiales Joao Nogueira, Zeca Pagodinho y Bezerra da Silva. El Hip-Hop es la excusa, la plataforma donde poder cantar de forma rápida e inmediata todas las cosas que siente y de la manera que lo vive. Y lo hace bastante bien. Su performance es crédula y legítima. Su sonrisa también lo es, al igual que la de los allí presentes, que no pararon de cantar y festejar de principio a fin. El contexto es propicio para que Marcelo haga subir al escenario a las “meninas” y que animen a sambar. Bueno, se salió con la suya (y en grande). También es loable que su banda se le anime al Reggae (claros tributos a Bob Marley y a “Money” de Pink Floyd), al Funk, al Rock y –naturalmente- a la Bossa Nova y al Jazz, por qué no.

Realmente conmovido y agradecido por que su público se había acercado hasta ahí en “un día de la semana y con mucho frío”, Marcelo D2 comenzó a despedirse y hacer historia.  Ya casi sin temas que tocar, pidió que tengan paciencia, porque los últimos retazos “no estaban previstos”. Realmente no se notó. Porque podríamos haber estado ahí danzando y alucinando unos cien minutos más, como si acaso fuera Copacabana. Pero no, a nosotros nos toca el frío e inesperadas nevadas. Al menos por un instante Río de Janeiro fue la capital de Buenos Aires, y la alegría esta vez (solo por esta vez) no fue sólo brasilera…

TXT BY: Agustín Domecq
PICS BY: Agustin Domecq
Lecturas de esta nota: 1352

¿Te interesa contarle al mundo TU opinión sobre un recital? Sumate.


 
Agenda Notas Mi vuenoz.com Contacto
hoy
recitales

fiestas
teatro
arte
cine
entrevistas
reviews de eventos
reviews de teatro
reviews de cine
reviews de Cds
sorteos
subir eventos!
Home
Contacto
FAQs
Términos legales