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Go away white
Bauhaus fue una banda clave del postpunk inglés en su vertiente más oscura. A principios de los ochenta el grupo editó un puñado de discos que devinieron en clásicos y canciones como “The passion of lovers” o “She´s in parties” fueron algunas de las más logradas de aquellos años. En 1983 la banda se separó tras sendas discusiones entre el carismático cantante Peter Murphy y los futuros Love and Rockets Daniel Ash, David J y Kevin Haskins.
Con semejante legado tras de si ¿Para qué estos cuatro músicos talentosos quieren volver a reunirse y arriesgarse a tirar todo por la borda? La respuesta esta en las diez canciones que dan forma a Go away white, placa con la que el grupo queda mano a mano con su pasado.
Grabado y mezclado en tan solo 18 días, los tracks del álbum pueden dividirse entre rocks frenéticos cortados por las guitarras distorsionadas y filosas de Daniel Ash y entre las piezas más oscuras y atmosféricas en las que la voz de Murphy (la cruza exacta entre David Bowie y un vampiro) domina la escena.
En un hipotético vinilo, el lado A sería el más rockero con tracks como “Too much 21st Century” (y una línea de bajo demasiado parecida a la de Mc Cartney en “Taxman”), “Adrenalin” o la notable “Endless summer of the damned” construida sobre una base rítmica imparable en la que Bauhaus desarrolla su conocida predilección por el glam de los setenta. El lado B correspondería, entonces, a las canciones más experimentales y es aquí donde Go away white alcanza su cenit. “Saved” con sus saxos free jazz recuerda a los temas más volados de la etapa de Bowie en Berlín y “Zikir” suena a Brian Eno musicalizando un cuento de Edgar Allan Poe. Como si esto fuera poco, el grupo guarda hacia el final del disco dos de las mejores canciones de su carrera: la irresistible y ochentosa “Black stone heart” y “The dog´s a vapour” (producida por el gran Bob Ezrin, el mismo de The wall)en la que Bauhaus se cobra todo lo que Marilyn Manson le debe. Este último tema empieza con Murphy susurrando como un mantra la palabra clave: “Dark… dark…” y no hay dudas que sabe exactamente de que esta hablando.

