Coiffeur en el Ciclo Nuevo!
Fue un viernes por la noche y en la Sala Enrique Muiño. Tocaba Coiffeur, tocaba solo. ¡Bienvenidos a la Coiffeur-manía!
La entrada del Centro Cultural General San Martín se ve nutrida de adolescentes ataviados con accesorios naives y vestimentas ídem. Al ingresar al cuarto nivel del teatro, piso en donde se iba a efectuar el show, se perciben más y más jóvenes que esperan sentados en el piso para que salga su ¿ídolo? Se escucha de fondo una voz que anuncia: “Chicos, ya pueden ir entrando”; ellos se levantan en un santiamén, casi de un salto. El ingreso es ordenado y armonioso. Mientras tanto, en la fila, un joven canturrea por lo bajo una melodía de su artista preferido del momento: Coiffeur. ¿Acaso estamos ante una Coiffeur-manía?
Guillermo Alonso -alias Coiffeur-, canta detrás de escena, se percibe la sombra del rasgueo de su guitarra. Después de ésta suerte de intro, sale a escena; la gente lo ovaciona. Sin duda estamos ante el nene mimado del nuevo pop argento…
Éste trovador pop sensible desnudó bellas melodías en compañía de su guitarra. Lo hizo de parado, frente a una sala llena que festejó cada mueca o comentario que hizo este cantautor de la zona Oeste. Canciones que hablan del barrio, amores prohibidos y un imaginario sensible y naive: ambigüedad y diversidad son recurrentes en sus letras.
“Esta es la Rumba Miserere… Los plastifiqué porque me molestaba que se movieran mucho”, dijo haciendo referencia a la imagen estática que hacía las veces de pantalla de fondo. Coiffeur ahora se sienta y ensaya algunas canciones nuevas, dedica alguna que otra y se muestra cada más seguro de su entorno a medida que va avanzando su show. El diálogo con su público fue casi nulo, apenas esbozó algunos comentarios de agradecimiento o de introducción al tema a ejecutar. Con poco dice mucho.
Ya casi cerca del final, invitó a que lo acompañen al escenario un contrabajista y un baterista, que llamó la atención por la escasez de partes de dicho instrumento (apenas dos cuerpos y un platillo). Con un formato trío, Coiffeur transformó su impronta. Las canciones sonaron más redondas, más acabadas. Algunas de ellas tienen cierto aire country o folk, otras a chanson francesa; canciones de marineros. En un momento dado se le sumó Mariano Esaín (actual Valle de Muñecas y flamante productor del nuevo disco de Coiffeur), que aportó con su guitarra una pequeña cuota de electricidad y de buenas armonías a la bonita velada.
La Coiffeur-manía avanza a pasos agigantados. Probablemente ni el mismo Coiffeur sepa de esto. Serán ustedes los que tengan que hacérselo saber…
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Agustín Domecq
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Agustín Domecq
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