Estás en
Cómo Estuvo > Infinito Paraíso en el Hotel Bauen
Infinito Paraíso en el Hotel Bauen
Infinito Paraíso tomó su actuación en el Bauen como excusa para presentar su primer y álbum “Húmeda”, que en realidad salió a la venta el año pasado pero los infortunios y la mala suerte estiraron su presentación hasta esta altura del año.
Fueron impuntuales, pero la espera del público masculino se vio amenizada con un contundente desfile “Verano ‘07” resultante del vestuario que llevaban las chicas que, con botas con tacos de diez centímetros, pantalones ajustados y una remera sin mangas, fueron dispuestas a recibir desde su mesa y copa en mano, una dosis de decibeles mas altos que lo acostumbrado.
Sin embargo hubo una chica a la que no le faltó atención del público a pesar de que no estaba vestida para nada como las mujeres mencionadas. La referencia es para Maria Victoria Beverati (Vicky), bajista y cantante de Infinito Paraíso. El show abrió con ella sola, flaca y larga, con su bajo colgando desde los hombros y cantando un muy oportuno cover para abrir el show, “In Heaven”, canción que los Pixies tomaron de una vieja película de David Lynch. Oficialmente, las puertas del paraíso infinito estaban abiertas, tiempo de rockear.
En una banda con mayoría de integrantes hombres, es una mujer la que tiene que salir y enfrentar a la audiencia, sola. Esto siembra la duda: ¿Es una banda de cobardes que manda al paredón al más débil o es todo lo contrario y estamos ante una mujer que es decididamente la líder de la banda y pidió pista para ser la encargada de llevar el avión al cielo? A lo largo del show quedó ampliamente demostrado que Vicky Beverati iba por esta segunda opción.
El resto de la banda también tuvo tiempo para mostrar actitud, diversión y ganas de tocar. A medida que iban pasando los temas de “Humeda”, covers de Pixies y Los Brujos, Ezequiel Scamarda, guitarrista y cantante, alternaba el micrófono con astutas revolcadas en las tarimas que más de una vez lo dejaron completamente fuera del escenario. Mientras tanto, la batería de Diego Fonzi comenzó a ser azotada con mayor fuerza no tanto en los primeros temas sino a medida que iban llegando los últimos.
El saldo negativo estuvo cuando interpretaron “Envase corporal”, el tema con mayor perspectiva a hit indie. Cortes en el sonido del bajo y la guitarra alternativamente terminaron por deslucir lo que podría haber sido un gran momento de la noche. La otra mención es para el público que se mostró congelado, incapaz de interactuar con Vicky y Ezequiel, quienes estoicamente no dejaban de hacer bromas o comentarios sin recibir respuesta alguna.
El show dejó cosas importantes a saber: la presentación del disco y la de su “invitado estable”, Tomás Mesa Llaurado en guitarras y sintetizadores; y una notable convocatoria femenina que devendrá lógicamente en curiosidad masculina.
TXT BY:
Gerardo Barberán Aquino
PICS BY:
Lecturas de esta nota:
2988
Publicado el --
¿Te interesa contarle al mundo TU opinión sobre un recital? Sumate.