Estás en Cómo Estuvo > Broken Social Scene
Broken Social Scene
Tomándose revancha quizá por su cancelado show en La Trastienda hace unos pocos años atrás, el colectivo canadiense de Broken Social Scene se anticipó al Personal Fest 2011 y regó por el antro de San Telmo un manojo de regias cadencias.
“Son una banda”. Dicha expresión, por lo general, es aplicada a personas, objetos o entidades cuando éstas vienen en conjunto. No una banda de forajidos, tampoco una acumulación de personas en representación de alguna hinchada (brava o buena). Resulta cuanto menos curioso que la oración rara vez esté asociada a la cuestión musical. “Son una banda que… Son una banda de…”, y se rellena la frase con lo que requiera el momento. Lógico, como todo, siempre hay excepciones que le escapan a la normativa.
Las imágenes no mienten. Sobre el tablado de La Trastienda hay 1, 2, 4, 7… 8 personas. OK, bueno; son una banda. Pero la expresión en este argumento se queda corta. Porque más allá del número que ostenten los canadienses de Broken Social Scene arriba del escenario, siempre está la sensación de que, más allá de la cantidad, la calidad nunca va en desmedro. Hay un baterista, un bajista, un percusionista, una vocalista y ¡cuatro guitarras! Lo aleatorio y el sentimiento de lo colectivo son una constante en el combo de Toronto. Hoy son ocho, mañana son seis, y anteayer llegaron a ser diecinueve (no es broma, sucedió realmente). Son objetivamente una banda. El efecto no tarda en arribar. “World Sick”, tema que abre su última producción discográfica, devuelve toda la fidelidad en tan solo un rapto de acordes y riffs. Kevin Drew junto a Brendan Canning son los miembros más antiguos del proyecto y los encargados de sostener una suerte de kermese de intercambio de instrumentos (salvo su baterista, el resto fue rotando los roles), que se retroalimentó durante dos horas. Precisamente, de donde se nutren los BSS no es algo para tomar a la ligera. Paisanos de Arcade Fire, The New Pornographers, Hot Hot Heat, The Unicorns, y un larguísimo e interesante etcétera, el ahora octeto puso más el acento en canciones de su primer disco (“Cause = Time”, “Shampoo Suicide”, “Look Just Like the Sun, “Lover’s Spit”, “Stars and Sons”) y algunas otras de sus otros dos discos (“Texico Bitches”, “Hotel”, las bailables “7/4 Shoreline” y “All to All”, ésta última con la bella Lisa Lobsinger en la voz principal).
Probablemente uno de los momentos más significativos se evidenció cuando Kevin presentó a “uno de los miembros fundadores y más antiguos de Broken Social Scene” -tales sus palabras. En escena, Emily Haines (Metric) transmitió la emoción de las primeras composiciones del combo: “Anthems for a Seventeen-Year-Old Girl” y la pegajosa “Almost Crimes”. Una inyección de adrenalina inmediata. “Vaya que fue un lifting de show, ¿no lo creen?”, admitió un excitado Kevin Drew que hasta el final del recital continuó con su locuacidad. “Podemos hacer un par de canciones más, sólo si ustedes quieren” (…) “Hoy estoy nostálgico; es una noche nostálgica”. El regocijo del frontman era indisimulable y por ello obsequió “Ibi Dreams of Pavement (A Better Day)”, “KC Accidental” y la frenética “Meet Me in the Basement”, con pogo y mosh incluídos.
Una banda. La banda sinfín. Broken Social Scene son una banda certificada y lo confirman sin que dejen lugar a la mínima vacilación. Genuinos.

