Cómo Estuvo
Extremoduro en Rosario
Extremoduro, una de las bandas más transgresoras del rock español arribó a los movidos pagos de Rosario el pasado viernes 14 de diciembre y se cargó al hombro un show de más de dos horas que encendió la llama y el salvajismo de todos y cada uno de los presentes.

Rosario bajo el agua. Calles saturadas, innundadas, gente agarrándose la cabeza y saltando los charcos. Humedad y calor. Todo muy apto para la noche que preparaba el grupo liderado por Roberto “Robe” Iniesta, que sorprendió a un milenar de personas con su tour latinoamericano y sus shows cargados de guitarras que aullaban y se revolcaban en un escenario infernal, fuesen a donde fuesen.
23.00hs de la noche y la manzana de Willie Dixon parecía, a lo lejos, demasiado tranquila para la oferta musical de la noche. Algunos personajes enfundados en sus vestimentas más punks y trash bebían cerveza tirados a lo largo y ancho de la vereda, balbuceando y mascullando entre sí, observando constantemente a su alrededor cualquier movimiento que pudiera resultarles curioso.
Adentro se oían gritos, aplausos y un rock pesado que invitaba de manera extremista a pasar o a retirarse antes de que fuese demasiado tarde. Dentro del recinto el panorama era peculiar y llamativo, el calor era agobiante, ante todo, y las remeras tributo a la banda europea abundaban en diferentes formatos sobre diferentes caras y cuerpos.
Sobre el escenario allí estaban. El cuarteto de rock oriundo de Plasencia se erguía de manera imponente y temible, con un Robe Iniesta enfundado en una suerte de mameluco oscuro, dando una imágen que remitía a un Iggy Pop ochentoso, en una pose firme, casi fundido a su guitarra, siendo flanqueado por sus compañeros de banda Iñaki Antón, Miguel Colino y José Ignacio Cantera.
"Sol de invierno" y "Sucede" fueron los temas que inauguraron este nuevo show en la ciudad de Rosario, Santa Fé, con un público que llevaba la fidelidad como estandarte y ese clásico look punk rocker que destila energía, calle y ferocidad.
"Golfa", "Tango Suicida", "Deltoya" y un interesantísimo cover de John Fogerty "Rockin' All Over The World" fueron algunos temas del amplio repertorio que ofrecieron estos veteranos del rock a sus seguidores argentinos.
Extremoduro lleva ya 25 años de trayectoria, cambios, subidas, bajadas y, ante todo, sacrificio y rock pesado, que logran fusionar sobre un escenario para generar una gran bola de energía, distorsiones y gritos que luego arrojan a su público sin reparar en ningún tipo de daño.
Los desmayos, las cervezas voladoras, las peleas entre la muchedumbre y el calor amenazaban con la idea de amainar las aguas. Más no para Extremoduro y su público rosarino, que no abandonó el lugar hasta que el último punteo, filoso y contundente, se esfumó en el aire.
El show culminó con los temas "Ama, ama, ama y ensancha el alma", "Salir", y un fragmento de "Autorretrato" que generó una combustión en los cuerpos de los presentes, que arengaban y vitoreaban como fieras a sus ídolos europeos, dispuestos a que aquella cita fuese eterna. Pero todo lo que comienza tiene un final, y esta, lamentablemente, no fue la excepción. Con promesas de regresar, Extremoduro partió nuevamente hacia tierras españolas, luego de una serie de recitales en Argentina y Chile que dieron de qué hablar. Ruidosos, crudos, sensacionales y raros ¿habrán quedado dudas?.