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Jamiroquai y Babasónicos en el Quilmes Rock 2011
GEBA esperaba ansioso por la llegada de Jamiroquai, una de las bandas más funkys de los últimos tiempos.
Segundo día del Quilmes Rock y la gente arengaba la noche a un ritmo de cancha con el clásico “Ole ole ole ole, Ja mi ro quai” , las luces se apagaron anunciando el comienzo del recital. Un Jay Kay con una vestimenta estilo aborigen y una vincha de plumas súper colorida, aparecieron, junto a la banda, sobre el escenario. No fue casual ese vestuario, habla de lo que piensa. Vinieron a presentar su último trabajo después de cinco años de silencio: “Rock Dust Light Star", un muy buen disco del cual podrían salir futuros hits. Arrancaron con "White Knuckle Ride", después vino un clásico de clásicos, pero con un ritmo diferente, para que la gente no dejara de bailar: "Cosmic Girl” del disco “Travelling Without Moving”; "Allright”, "Little L"y "Canned Heat" no faltaron tampoco.
La frutilla del postre se la llevo "Deeper Underground", banda de sonido de la película Godzilla, explotó GEBA y se armo el pogo con uno de sus temas más rockeros. Las visuales acompañaron el recital pero no fue de lo más llamativo. Sin lluvia, las 25 mil personas en GEBA, disfrutaron del swing y del baile.
Ahora que los Jamiroquai son clásicos en Buenos Aires, esperemos que no dejen de volver.
Sábado de festival, la excusa del Quilmes Rock para que los Babasónicos vuelvan a un gran escenario porteño, habían tocado muy poco en los últimos dos años en Buenos Aires, sólo lo habían hecho en pequeños shows sorpresa o directamente en shows privados, lejos quedó aquel Babafest del Club Ciudad. Como siempre la expectativa era grande, pero no tan masiva. Babasónicos experimentó un movimiento llamativo de gente en el último lustro, hasta volverse casi prescindible, a escondidas sin quererlo. En las vueltas de su evolución como banda, hoy se posicionan en un lugar de respeto, aunque insólitamente tocan poquísimo.
Entraron al escenario a horario, sin mucha de la gente que se fue luego de la selección despareja de bandas, abriendo con “Fiesta Popular”, un tema del nuevo disco “A Propósito”, al que ya presentaron en vivo en el Cosquín, que suena rockero y se alinea con la herencia babasonica.
Adrián Dárgelos sabe. Cada vez sabe un poco más por donde va el juego desde el escenario. Los seis babasónicos llevan el timing del show en las venas, aunque con el error siempre a su izquierda. La puesta visual comenzó con un minimalismo absoluto para ir entregando de a poco diferentes matices. Cada tema iba acompañado a una idea. En las pantallas laterales se veían planos cortos de los músicos en blanco y negro mientras que en la pantalla de fondo corría una animación del disco “Jessico”, una oda a algo tan popular como el nombre “Jesica”, por ejemplo. O en el momento que tocaron “Demonomania” todo el fondo era una imagen de fuego para dejar ver las siluetas de los músicos tocando en perfecto heavy metal.
Muchos clásicos y la gente coreando cada canción. Otro nuevo, el corte “Deshoras” y la oscura “Flora y Fauno”. Y de entre los clásicos, en los bises tocando “El Loco” de forma notable, algo digno de ver y oír. Además de una exquisita selección de animaciones e imágenes que hacian que todo el show sea como ver un DVD en vivo sin 3D, lo que marcó el show de Babasónicos fue la sorpresa y el desconcierto, cantando “Egocripta” del disco “Babasónica” arriba de la base de un tema de “Infame”.
Y la sorpresa final con “Sátiro”, con circulo poguero incluido. Babasónicos dejó a todos los viejos fans contentos y a los nuevos con ganas de más.