Estás en Reviews de Cine > La Dama de Hierro
La Dama de Hierro
La Dama de Hierro cuenta la historia de Margaret Thatcher una mujer que atravesó todas las barreras de género y clase para ser escuchada en un mundo dominado por hombres.
Es difícil hablar de una figura como Margaret Thatcher sin tener una postura política determinada. De haber una biopic que
de algún modo necesita un punto de vista, por más incorrecto o
desacertado que sea, es la vida de Margaret Thatcher. Como atractivo
tiene por supuesto el hecho de que se trata de una mujer fuerte y
polémica cuya vida política hizo ecos a nivel nacional e internacional
como primera ministro de Gran Bretaña por un período de 10 años.
Como
líder del partido conservador debió afrontar no solo la guerra de
Malvinas, sino también la compleja situación con el IRA y su ferviente
oposición a la Union Sovietica, en donde la apodaron The Iron Lady (lo cual da título al film de Phyllida Lloyd).
La
película parte de un grueso error que es el intento de abarcar la vida
política entera del personaje en cuestión, y considerando la magnitud de
su trayectoria, inevitablemente mucho quedará fuera y no tendrá la
dedicación que debería. El segundo traspié es alternar anacrónicamente
fragmentos de un presunto tiempo presente (o bastante contemporáneo al
menos) con una Thatcher vieja y demente que da pie a los flashbacks que
nutren a la historia. Cuando de Margaret Thatcher se trata quizás su
senilidad y los problemas domésticos que ir a comprar una leche al
supermercado implican, no sean el mayor atractivo para los espectadores.
Por todo esto al ver La dama de Hierro uno tiene la sensación de estar
frente a una biopic en carácter de Greatest Hits.
No existiendo una mirada crítica frente a la vida de esta persona el
guión avanza de manera torpe como si se tratara de un artículo de
Wikipedia.
Ahora
bien… Si contextualizamos el estreno de la película con la temporada
alta de Oscar Flicks, entonces entendemos por qué Meryl Streep se pone
en piloto automático bajo la tutela de Phyllida Lloyd (o quizás fue al
revés) para ganarse una candidatura a mejor actriz, para lo que
esperemos sea tan solo su decimo séptima nominación, y no su tercer
Oscar.

