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Un Loco Viaje al Pasado
“Bill y Ted” (1989), “Volver al futuro” (1986) y “Just visiting” (2001) son algunas de los tantos títulos que se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en la gastada premisa de “Hot tube time machine” (tal su título en inglés).
Adam (John Cusack), Jacob (Clark Duke), Nick (Craig Robinson) y Lou
(Rob Corddry) son los cuatro protagonistas de esta aventura en el tiempo
llena de lugares comunes por los cuales ya han transitado infinidad
de otras historias semejantes y mucho más exitosas desde que se inventó
el imposible concepto del viaje en el tiempo.
En un principio el argumento (pese a lo trillado y la sensación de
empaque de producto hecho con cuidado) se asoma como una propuesta divertida
y pasatista, pero a medida que avanza la cinta, poco a poco va decayendo
entre lo vulgar y lo estúpido. Las escenas resultan tópicas y forzadas
para lograr chistes muy adolescentes puestos en actores altisonantes
que ya no dan para hacer de púbers alocados en medio de un contexto
exageradamente ochentoso. Todo se reduce a ser un vago intento de imitar
el éxito de otras historias similares de las cuales resulta evidente
todo lo que se ha tomado.
Al margen de la lógica interna (lógica que en realidad brilla por
su ausencia, y a la vez poca falta hace para justificar algo tan simplón)
que debe darse por aceptada una vez insertados en el cine, y más allá
del chiste fácil, la película no plantea ninguna variante al manido
tema del viaje en el tiempo en clave de comedia como sí lo hizo por
ejemplo “Bill & Ted” en su época (que como si fuera poco debió
competir con la para entonces reciente “Volver al futuro”). En este
caso todo se desenvuelve alrededor de la falta de responsabilidad de
los personajes, la moraleja fácil (que encima como tal no es de lo
más políticamente correcta) y por supuesto la falta de seriedad. Se
trata de un mero relato fácil y predecible que sin arriesgar mucho,
poco logra en la recta final. Para aquellos memoriosos de los años
ochenta (si es que los hay) quizás los recuerden con cierto grado de
melancolía y puedan disfrutar del envite.

