Estás en Reviews de Teatro > El Calor del Cuerpo
El Calor del Cuerpo
Una imagen visual impactante de una potencia enceguecedora.
El calor del cuerpo es una obra sensorial que despliega colores, olores y sensaciones, donde la sensualidad esta emergiendo continuamente desde lo corporal, a través de las dermis desnudas de los intérpretes irradiados por una luminosidad avasallante.
Desde una intensidad interna, la búsqueda incesante del amor se transforma en una necesidad de apaciguar un calor que agobia hasta la aburridez. En una Playa, un lugar de estadía pasajera, nos preguntamos hasta que punto somos necesarios en un espacio o lugar. Nuestra mera presencia corporal es inocua y hacia allá va el sentido inicial de la obra.
Parecemos escuchar el sonido del mar en los sonidos silenciosos que emiten con su mirada al horizonte, ellos, hombres y mujeres calientes, cuerpos bellos y sexuales, cortan frutas y se frotan cremas, sin un punto de conflictos mas que la intención inconsciente de gustar y ser degustados.
Bellísimos relatos escapan de los labios de Raquel (Maria Villar) perfumando de vibraciones la escena.
Un viejo, (Eduardo Iacono) símbolo de libertad y desapego, es el comentario de sus charlas hasta que aparece y revoluciona sus espíritus con su actitud juvenil, seduciendo y atrapando las sonrisas con su estilo.
Y todo pasa y vuelve a suceder, hasta que la tarde cae.
El Calor del Cuerpo es una obra de arte que apunta a las carencias de afecto, la juventud eterna de los veranos y el sin razón de la vida en la arena.
Hay una apoyatura elemental como marco escenográfico, el artista plástico Manuel Ameztoy (Galería Braga Menéndez) produjo a pedido de Agustina Muñoz la instalación Palmar, recreación de una geografía tropical que delimita un espacio que enmarca los cuerpos sin nunca llegar a contenerlos. Una fuerza cromática que impacta y profundiza un ambiente banal y erótico. Una acertada idea de una dirección estupenda conjugando el arte visual con una dirección de actores ajustada y contundente puesta en escena .El diseño de luces de Leo D`Aiuto es lo mas significativo e interesante de la obra pues logra recrear el espacio tiempo – lugar, de una manera muy real e intensa.
Una interpretación sobresaliente de Lucas Ferraro que con un ritmo orgánico y a la vez marca tiempos en sus contra sentidos e impone un juego que distrae e hipnotiza.
Cecilia Rainero, una princesa hermosa y trágica que con sus dislates y una acida ironía instala el desencuentro en el amor.
Porque el cuerpo es, es y es y no tiene lugar donde esconderse... por eso se expone como un instrumento vivo, latente, una cobertura de la libido que esta punto de estalla.
A no perderse esta, es ineludible.
Comentarios
vuenoz.com no tiene ninguna responsabilidad sobre los comentarios de usuarios aqui expuestos. Todos los comentarios son de responsabilidad exclusiva del usuario que los publica. Asimismo vuenoz.com se reserva el derecho de editar o eliminar los comentarios contrarios a las leyes de la Republica Argentina o que considere violen sus normas de etica, privacidad u otros motivos que considere injuriantes.

| Reviews de eventos |
Mike Patton y Mondo Cane
El pasado sábado 17 de septiembre, Mike Patton se presentó junto a su proyecto Mondo Cane y deslumbró en el Teatro Coliseo.... |
![]() |
| Reviews de Teatro |
Yo soy mi propia mujer
Dirigido por Agustín Arezzo, Julio Chávez se pone en la piel de un paradigmático coleccionista alemán en una obra en la que trasciende los límites escénicos. ... |
![]() |
La Metamorfosis, ¿quién serás al despertar?
Mariano Taccagni y Damián Mahler plasman la vigencia de un clásico en una versión musical que escapa de los grandes despliegues escénicos propios del género.... |
![]() |
Alita de Posca
Una carcajada desde la marginalidad a una sociedad hipócrita.... |
![]() |
Bael Boedo Babilonia |
![]() |






