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Tanto Tiempo
Tanto Tiempo es un espectáculo donde el tedio de los personajes ante una vida llena de insatisfacciones es visto desde una perspectiva absurda y humorística.
“Tanto Tiempo” de Vera Czemerinski cuenta la historia de cuatro personajes, una pareja joven y los padres de la esposa, que mantienen relaciones conflictivas entre ellos y esto los lleva a la imposibilidad de conexión emocional con sus pares. De esta forma, si bien la obra está apoyada en el diálogo hacia el “otro”, los personajes no llegan a vincularse entre ellos de forma efectiva y viven aislados, sin poder expresar sus verdaderos deseos. Una heladera funciona como aquel lugar de escondite de seguridad que les permite esconderse y no enfrentar la realidad que los atormenta.
“Tanto Tiempo” refleja la imposibilidad de comunicación efectiva propia de nuestra sociedad de computadoras y teléfonos celulares. ¿Pero de qué manera? Nos muestra personajes que hablan y discuten pero que no logran producir ningún cambio efectivo en su situación personal. Son personajes que sienten que el tiempo ha pasado sobre ellos, y que no pueden recuperarlo. En ese sentido, el conflicto dramático no aparece claro, ya que no lo es si quiera para los personajes. Cuando desaparece el conflicto, sólo queda el tiempo.
Tiempo que pasa, y distintas acciones que se suceden sin que el espectador entienda hacia donde apuntan. Hay que destacar el rol que la dramaturgia tiene en este espectáculo. Al plantear una aparente nulidad de conflicto, es el humor y las situaciones absurdas las que llenan el vacío.
A pesar de que la dramaturgia y el planteo de dirección son muy interesantes, las actuaciones no son del todo efectivas: los personajes se tornan poco creíbles y las composiciones dejan muchos cabos sueltos. Sin duda es el desarrollo de la acción dramática y la orientación humorística del texto los que mantienen la tensión dramática.
En síntesis, "Tanto Tiempo" es un espectáculo que, a forma de comedia, reflexiona sobre la comunicación y el paso del tiempo en la sociedad actual. Es el planteo dramático, que experimenta y se atreve a salir del esquema, el aspecto más destacable de la pieza. En ese sentido, un acierto de Vera Czemerinski.

