Entrevistas
Pablito Ruiz: “A mi no se me caen los anillos por decir que viajo en colectivo”
Ya lo habíamos anticipado aquí, en estas páginas virtuales: Pablo Ruiz está de vuelta. No contentos con haber asistido a su regreso a los escenarios, esta vez VZ fue a por más y entrevistó en exclusiva a… Pablo Coronel. Si, Pablito Ruiz.

(FOTOS POR MARIA MADGALENA SCIARRA)
La gran premisa era: ¿Alguna vez pensaron en volver a ver a Pablo Ruiz arriba del escenario? Pues así fue, en el pasado mes de noviembre en el marco de las fiestas Divas&Divos en Niceto. Tal fue el impacto que decimos entrevistar a Pol, Pablo o simplemente Pablito, para que nos cuente como vivió los instantes previos, los del medio, y los posteriores. Una charla que comenzó tibia y un tanto a la defensiva, pero que con el correr de la cinta se fue tornando más amena y más íntima (no se permiten chistes de doble sentido). Pablo es una persona que estuvo arriba y que estuvo abajo, altas y bajas. Por eso volvió a la tierra que lo vio nacer y que lo convirtió en un teen idol. Volvió para revalidar su status estrella de Pop. Pero su vuelta no es en solitario, sino con un grupo: Pol Ruiz y LosEx (¡exclusivo!). Olvídense de Pablito. El que habla aquí es Pablo Coronel, una persona que no muchos de ustedes deben conocer.
¿Cómo sentiste tu vuelta a los escenarios después de tanto tiempo?
La verdad es que me sentí muy… excitado. Muy, cómo te podría decir… Sobresaltado de adrenalina.
¿Y hace cuánto que no actuabas?
Y, hace como quince años (acá en Buenos Aires). Bueno, no sé… Como unos doce, quizá.
¿En qué momento decidiste que volvías a Buenos Aires?
Decidí volver en el momento en que hice todo lo posible por sacar un disco un México, el último disco. Lo grabé, lo hice todo y no salió por negligencia de mi manager; bueno… de mi ex manager. Eso fue lo primero. Además de estar poniéndole el lomo, trabajarlo y trabajarlo, componiendo y haciendo cosas sin llegar a nada. O sea: a grabarlo, editarlo, el arte… Estaba todo hecho prácticamente y no se logró nada. Ése fue uno de los motivos por el cual decidí volver acá.
Y cuándo volviste ¿Pensaste en retomar eso o directamente arrancabas de cero?
No, no. Empecé de cero. El otro disco era un estilo más Pop Latino y éste es más Pop Electrónico, el que estoy grabando ahora.
Pero ahora como que volviste con un formato más de banda, con acompañamiento. No sos vos sólo el que está al frente en el escenario.
Si, si. Nos acoplamos re bien y… nada, después se fue agregando más gente. Primero éramos Mariano (guitarrista) y yo solos, trabajando hace más o menos un año. Después se agregó Vani (bajista) y más adelante Gaby (baterista). Y los tres… ¡salimos a matar! (risas).
Previo a todo esto, más que nada en México, ¿Cómo era tu vida allá, qué hacías?
Bueno, últimamente mi vida allá era entrar al estudio, componer. Los últimos tres años estuve como muy abocado a eso: componer, hacer canciones y a producirlas en el estudio. Yo tenía contrato con EMI Publishing y hacía canciones para ellos. Hice, no sé, 30 o 40 canciones que quedaron allá, es ésa editorial. De todas maneras, ya se me terminó el contrato con ellos. Igual, ellos fueron los que invirtieron en éste último disco que hice y todo… y bueno… eso ya fue. Antes de eso estuve en Miami viviendo. Y antes de eso grabé un disco, que fue el disco Lola.
¿Y en qué momento decidiste, o quizás no, que esto era realmente lo tuyo? Puntualmente con la música…
Lo decidí en el momento en que empecé a tomarle otro amor a la música. Cuándo empezás a componer y empezás a vivir la música de otra manera comenzás a preocuparte más en el estudio. Y el estar todo el tiempo grabando y haciendo cosas, probando acá y allá… te volvés a enamorar y lo que más extrañas es estar arriba del escenario. Pero estar en el escenario como estoy en el día de hoy: con mis músicos, con mis bailarines. Que sea un show, un espectáculo. Eso fue lo que me llenó de energía y, digamos, de buena onda. O sea, estar como yo quiero estar, sino no estoy.
¿La idea de la banda fue algo que ya tenías pensado o, cómo dijiste vos, llegaste y quisiste empezar de cero?
No, yo llegué y dije: Quiero una banda (risas). Mariano venía de una banda que se llamaba Curiosa. Pero él iba hacer una banda tributo a mis canciones, con dos chicas: La banda se llamaba Orgullosas Nenas. Entonces, él me hizo llegar un demo (hace ya más de un año). Yo estaba reunido con mi grupo fans, en una junta de grupo de fans (¡!) y Mariano se comunicó con la presidenta y le dijo: “Mirá, nosotros vamos a ir a conocerlo. Porque nosotros tenemos una banda y bla bla bla”. Llegaron a mí, les conocí y… bueno, ahí conocí a Marian (sic). Yo le dije que estaba re copado con la idea de que hicieran una banda con mi música. Después, pasó el tiempo, yo empecé a hacer música y, nada… Como quería formar la banda lo llamé. No sé que pasó… afinidad quizás. Nada, a mí me gustaba como sonaba lo que él había hecho, lo que produjo en el disco éste. Y empezamos a componer juntos, a hacer temas. Retomamos algunas cosas que él ya había hecho con esta otra banda, la de las chicas. Y así comenzamos a trabajar, de una forma casi misteriosa…
Volviendo más al presente de tu banda y de lo que fue tu show en Niceto. Invitaste al escenario a Leo García para hacer una grata versión de “Suedehead” de Morrisey. ¿Cómo se dio eso? ¿A Leo ya lo conocías de antes o simplemente lo escuchabas o admirabas como artista?
Somos amigos en realidad. Cuándo yo empecé a salir por la noche porteña, cuando volví, me lo encontré. Hace aproximadamente un año. Yo escuchada de él, o al menos lo que se podía escuchar de él, allá en México de un artista argentino era poco y nada. Pero sabía de él. Y bueno, cuándo llegué acá empecé a salir y una noche me lo crucé. Nos presentó un amigo que es RR.PP. Y a partir de ahí se dio nuestra relación.
¿Y qué te dijo?
¡No, sí! Él me empezó a decir: “¡Wow, me encanta conocerte! Fuiste como el parámetro para todos nosotros, para salir”. También me dijo que él me veía cuándo era chiquito… bah, de chiquito… ¡tenemos casi la misma edad! El como que se reflejaba en mí. Incluso ahora estuve para su cumpleaños y, nada… nos caímos re bien. Cuándo yo tenía el plan de hacer algo, los chicos de mi banda me dijeron: “¡Y si te llevás bien con Leo porque no le decís que venga a cantar la de Morrisey, “Suedehead”! Aparte lo llamé desde el ensayo y me dijo: “¡Dale, bárbaro! El próximo ensayo que tengas voy”. Y que mejor tema que un cover de Morrisey. Le encantó la idea. “Me lo re sé”, me dijo. Al final no pudo venir a ensayarla. Pero vino a la prueba de sonido ése mismo día y salió así, espontánea. Perfecta.
Pablo también nos confiesa su admiración por Gustavo Cerati, y anhela en un futuro no muy lejano poder trabajar con él. Destaca la imperante fama de Miranda! Y se muestra entusiasmado con querer emular un éxito como dicha banda. Banda que él admira, porque salió del under, como tantas otras y que tuvo un éxito impensado para muchos. “Eso lo tenemos muy en claro nosotros”, sostiene. “Queremos, como banda, transmitir algo que nos represente, y que estemos contentos los cuatro con la música que estamos haciendo. Eso es lo queremos”, agregó además.
Sacándote un poco de tema. Pablo, haya en México, honestamente… ¿Pasaste situaciones fuleras o de zozobra? Tipo, llegaste a decir: “Estoy en el horno”…
¡Sí! Muchas veces, je... Pero no sólo en México… ¡en Miami también! (risas). No, vivía de lo que podía. Salían shows esporádicos de repente. Y, qué sé yo… por ahí salía uno cada dos meses, cada tres ¿entendés? Y bueno, lo que ganás te tiene que aguantar hasta que salga otro. Y hay veces que sí, tenés que pedirle ayuda a un amigo y decirle que te banque, que te dé una mano. Por suerte yo tuve (se detiene, piensa), varios angelitos de la guarda que dijeron: “Vení conmigo. No tenés que pagar rentas”, ¿entendés? A mí no se caen los anillos por decir que viajo en colectivo, realmente me importa tres carajos. “Ayyy, soy Pablo Ruiz, soy un divo” (imposta un acento de relajo). Aparte no tiene nada que ver. Por ser lo que fui no me voy a morir por tener que viajar en colectivo. O decir que en Miami estuve sin comer. Tampoco llegué a ser pobre, pero tuve mis momentos de zozobra…
Además cómo que tu carrera fue totalmente a la inversa. Lo normal, o por lo general, es que se de al revés.
Aparte me corté yo solo y dije: “me la banco yo solo”. Mi familia se quedó acá, obviamente mi flia. También pasó altas y bajas, pero me dije y me propuse que la tenía que remar yo solo y a ver que hago, como salgo. Siempre fui muy independiente, desde chico. “Yo quiero cantar”, mamá llevame. Pero en realidad, el que rompía las pelotas era yo. Sino no era mi mamá era: “prima, vení, acompañame”. O tía o lo que sea. Si estoy donde estoy es porque yo quiero. Porque yo quise. Y si estuve arriba y estuve abajo es también porque yo quise. En realidad, el pasar por todo lo que pasé fue porque siempre hice lo que quise. Y bueno, a veces tiene sus consecuencias. Si te vas de fiesta dos o tres días… sabés que después no vas a rendir. ¡Y yo he ido a muchas fiestas! Y si, es así. “Quién te quita lo bailado”. Es lo que te enseña la vida. Hoy en día vas a pensarlo. Si tenés trabajo al otro día no te vas de fiesta, porque vas a estar todo roto. Si tenés dos pesos no te vas a gastar dos pesos, te gastas uno.
¿Y te molesta que se siga hablando de tu sexualidad? Es que ya es tema tan recurrente que…
Me parece ya como del pasado, una pregunta recurrente al pedo. Pero bueno, ya fue, ya pasó. Y seguirán preguntando. Me chupa un huevo, realmente. No me quita el sueño, la verdad.
Vos estás tranquilo con tu vida y con lo que hagas con ella. El resto que diga lo que diga…
Claro, exactamente. Creo que no pasa por la sexualidad de la gente hoy en día. Creo que también es poco retrogrado en los años que vivimos seguir hablando de la sexualidad de un artista o de alguien. Si alguien tiene problemas con la sexualidad de alguien creo que esa persona tiene que resolver primero sus problemas internos. El que pregunta sobre eso es porque le molesta. Yo estoy bien con mi sexualidad, yo estoy bárbaro. No tengo nada que aclarar ni nada que decir. ¡Para que vas a aclarar, si es todo lo mismo!
Pablo, ¿te arrepentís de algo?
Nada… Nada. Como te dije antes: “Quién te quita lo bailado”. Y creo que todas las experiencias que tuviste en tu vida hacen a la persona que sos hoy en día. Todo lo bueno y todo lo malo. Y lo que no te mata… te fortalece.