Entrevistas
Mark Gardener
Tarde pero seguro, el otrora vocalista de Ride llega a Buenos Aires para presentar su primer trabajo solista “These beautiful ghosts”.

Hace varios años que Mark Gardener anda dando vueltas por la escena. Primero, a mediados de los ’80 formó Ride en su Oxford natal junto al guitarrista Andy Bell (hoy en Oasis), Loz Colbert y Steve Queralt. El grupo se volvió una insignia de lo que se llamó el shoegaze, un género para definir lo que hacían también Slowdive, My Bloody Valentine y Chapterhouse, rock de guitarras ruidosas, ritmos lentamente hipnóticos y melodías vocales lánguidas. Con el pasar del tiempo, Bell fue ganando terreno en el dominio artístico de Ride llevando al grupo a un terreno más previsible y poco arriesgado, lo que hizo que Gardener abandonara a la banda antes de terminar su último trabajo, “Tarantula”.
Después de un breve y fallido proyecto de electrónica y pop llamado Animalhouse, Mark vivió un tiempo en la India para cortar un poco con el frenesí de su vida en la ciudad, para luego instalarse en la tranquilidad de la campiña francesa. Una serie de shows acústicos en los Estados Unidos le devolvió a Gardener el interés por la música. Así, finalizando su silencio artístico apareció “These beautiful ghosts”, una colección de canciones de instrumentación amable con un tratamiento acústico cortesía de Goldrush, un grupo inglés de alma musical norteamericana.
Además, en el último tiempo Mark participó como vocalista invitado de Rinocerose y, como el combo francés se presentará en estos días en Mar del Plata, Gardener aprovechará la ocasión para mostrar sus canciones en Buenos Aires el domingo 21. Si todo sale como se espera, los indies nostálgicos podrán escuchar algunas canciones de Ride en boca de quien supo cantarlas allá por los ’80…
¿Te presenta algún tipo de presión tocar por primera vez en un país donde tu disco no ha sido editado?
Me encanta la presión, siempre existe y eso para mí está OK. Me gusta la idea de ir por primera vez y si todo sale bien, la próxima iré con mi banda de apoyo, lo que estaría muy bien. Así fue como hice en Estados Unidos, después de no tocar allá por diez años. Fui a hacer dos shows y terminé haciendo un tour completo. Después pude ir con la banda, y si eso pudiera pasar en Sudamérica sería genial.
Leí en una entrevista que la mayoría de las canciones de tu álbum fueron escritas en Francia y la India...
Sí, algunas. Durante el tiempo en que estuve juntando todas las canciones pasé seis meses en India y después me fui a vivir a la campiña francesa tres o cuatro años. Era el lugar que necesitaba para alejarme del caos de la ciudad y concentrarme sin distraerme y hacer foco en la música. Estuvo bien, porque en Inglaterra alguna gente intenta divertirse todo el tiempo, y se vuelve imposible de lograr por más que lo intentes...
“These beautiful ghosts" suena casi en la dirección opuesta a Ride, más acústico e intimista. ¿Era algo que tenías planeado antes de hacer el álbum o simplemente fue sucediendo?
No era planeado. Si componés canciones refleja cómo estás, tu estado de ánimo. Soy una persona diferente de la que era cuando estaba en Ride y la música refleja eso. En Ride estaba presente el ruido y las guitarras, era fácil de esconder una canción ahí. Para este proyecto yo sabía que necesitaba canciones que se mantuviesen por sí solas porque muchos shows iban a ser acústicos.
Todavía tocás canciones de Ride en tus shows…
No tanto si estoy con la banda, más que nada en los shows acústicos. Va a ser una buena oportunidad para que la gente vea que debajo del caos de la banda había buenas canciones en serio. En realidad todas las canciones nacen así, simplemente con una guitarra acústica. Al menos así trabajé siempre.
¿Qué fue de tu vida entre el final de rida y tu primer álbum solista?
Ride terminó en 1996 y por unos años estuve medio perdido, me costaba meterme en otro proyecto. Trabajé con Paul Oakenfold porque estaba cansado de las guitarras “noise” y después estuve como tres años con Animalhouse, que terminó siendo un desastre porque BMG no supo manejarnos. Ahí fue cuando me fui de Inglaterra, quería dejar toda la estupidez y nadie me encontrase. Solo quería preocuparme por la música.
¿Tu pasado como cantante de Ride te representaba un peso a la hora de encarar un proyecto nuevo?
Es mi pasado y a la gente le encanta esa banda. Soy parte de eso y estoy bien con eso, pero no tiene nada que ver con lo que hago ahora, aunque entiendo a la gente que le gusta esas canciones y las escucha. Sabía que iba a ser difícil y por eso me tomé mi tiempo para hacer el disco. A veces me sentía muy bien con eso y otras veces no tanto. En definitiva, estoy muy contento con el álbum y creo que se mantiene por sí mismo.
¿Cómo fue que terminaste cantando con Rinocerose?
¡Esa es una buena pregunta! (risas). Ellos son de Montpellier, Francia. Yo estaba tocando en Toulouse y después del show se me acercaron cuatro o cinco personas. Me dijeron que eran de la banda y yo sabía algo de ellos, aunque no tanto. Me dijeron que les encantaría que yo estuviera en su disco, y así fue. Fui a Montpellier y estuve tres o cuatro días componiendo y grabando con ellos.
Con las giras tengo la chance de armar un show por mi lado, acá tenía sentido y me permitió armar el show. Yo no gano mucho dinero como para costear a mi banda y todo para hacer un show allá (risas). Estoy intentando vivir de la música, ¿entendés?
¿Creés que el shoegaze dejó algún tipo de legado que perdura en las bandas de ahora?
Sí, así parece. Muchas bandas ahora se meten en eso, y veo la influencia en muchas de ellas. Para ser honesto, todas las bandas tienen influencias. Lo bueno es que esas ideas e influencias después se transformen en algo propio. En ese sentido gente como Coldplay nos robaron muchas cosas de nuestras canciones, pero logran convertirlo en algo propio, así que no tengo problema con eso.
¿Cuáles son tus expectativas de Buenos Aires?
No sé que esperar. Siempre quise viajar a Sudamérica porque conocí a muchos argentinos cuando viví en Madrid. Siempre me llevé muy bien con la gente y supongo que será muy bien. Me emociona llegar por primera vez, y quiero hacer un pequeño viaje. Los de Rinocerose ya estuvieron y me dijeron que me va a encantar. Voy a ser un turista con mi cámara, además de mi guitarra. Espero no hablar mucho de fútbol porque ese es el único punto en el que supongo que los argentinos y los ingleses no se llevan tan bien...
(Mark Gardener se presenta junto a los locales Iguana Lovers este domingo 21 en el Hotel Bauen, Callao 360).