Estás en Entrevistas > Kevin Johansen (Nota extraída de VZMAG Octubre)
Por Fernando De Leonardis reportar    Compartir

Kevin Johansen (Nota extraída de VZMAG Octubre)


Antes de presentarsudisco "Logo" en el Teatro Opera, el ciudadano del mundo recordó su comienzo pop con el grupo Instrucción Cívica.

Kevin Johansen  (Nota extraída de VZMAG Octubre) Referente del género que mezcla géneros, Kevin Johansen fue cimentando una loable carrera solista desde que volvió al país en 1999, tras una década de vida musical underground en Nueva York. Así, tímidamente desde un sello independiente, tocando en recintos para audiencias pequeñas, su convocatoria creció al punto de que volvió a publicar sus discos a través de una multinacional. La misma, que, con otro nombre, lo había cobijado a mediados de los años ’80, cuando se dio a conocer con un grupo que grabó dos discos: “Obediencia Debida” e “Instrucción Cívica” (así se llamaba el ensamble).


Veinte años atrás salía el que terminaría siendo el último disco de Instrucción Cívica.

¡Es verdad, en el ’87! (risas). Hace un par de años yo estaba pensando mucho en esa época, porque en el ’85 se cumplieron veinte años de la grabación de nuestro primer disco, y se me ocurría que estaría bueno sacar un compilado de los dos discos que se llame “Grandes rarezas”. Posiblemente salga algo próximamente.


Es llamativo que no se hayan reeditado porque se han vuelto a publicar muchas cosas de esa época.

Sí, es verdad, es como decía Julián (Benjamín, ex integrante del grupo): “de las bandas olvidadas de los ’80 somos los más recordados” (risas). O al revés, no sé. Fue una experiencia muy graciosa, estábamos un poco verdes en realidad, pero con ideas. En el primer disco ya había una búsqueda “desgenerada”, no nos parecíamos a nada. Conservo un dejo de orgullo ahí. Y bueno, aparte, del grupo participaron grandes músicos, como Alejandro Terán, Axel Krygier, Fernando Samalea y una parva de músicos interesantes que han continuado tocando.


¿Y cómo sucedió el cambio? Porque los discos de Instrucción Cívica son de rock/pop.

Claro. En realidad, cuando yo tenía 19 o 20 años había hecho un demo de cuatro temas muy pop/rock para Instrucción Cívica –que aún no tenía ese nombre– y paralelamente también había grabado otro demo de cuatro canciones folklóricas con guitarra y voz. Ocurrió que a un productor le interesó el costado pop y fuimos por el lado de rock nacional de esa época. Rescato que nos gustaba la originalidad, no parecernos a nada, que en algún punto nos condenó (risas)… éramos demasiado diferentes.


¿Aún siendo diferentes se sentían parte de la escena rockera nacional?

Llegamos a sentirnos en algo parte por la buena onda de algunos personajes. Vivimos situaciones raras, como traer un disco de oro de Perú. También tuvimos la suerte de irnos de gira un par de veces con otras bandas. Por ejemplo recuerdo una por el sur, donde tocamos en ciudades como Cipolletti y Río Negro. En esa gira, en Neuquén participamos de un festival de la primavera junto a Sumo, Los Enanitos Verdes, GIT y David Lebón. Estuvo bueno compartir el mismo micro, que en el hotel nos haya golpeado la puerta Pettinato mientras yo estaba tocando con Terán y Axel y nos dijera “uh, pero ustedes son muy pendejos y tocan mejor que yo, qué depresión”; o cruzarnos con Lebón y mostrarle un demo en inglés y que nos diga “esto suena como algo de allá”. Había muy buena leche.


Mencionaste la posibilidad de reeditar los dos discos de Instrucción Cívica.

Sí. Casualmente… Mirá las vueltas de la vida: estábamos en CBS, que hoy es Sony. Así que nunca me mudé de sello (risas), salvo el período de quince años en que fui independiente total. Sí, el material está y se puede hacer algo.


Yo pensaba que habías empezado con el rock y después te fuiste “desgenerando”, no que tocabas folklore en la misma época en que se estaba gestando Instrucción Cívica.

Sí, en la misma época iba por varios canales. Tenía ese lado under absoluto. Fue paradojal: nos zambulleron dentro del sistema del rock y nos escupieron a los dos años (risas), porque el segundo disco (“Instrucción Cívica”), al igual que el primero, no tuvo ningún tipo de promoción.


Es un buen disco el segundo.

Fue interesante, sí. Yo tenía una cosa muy graciosa, que era que para cuando grabamos el primer disco idealizaba mucho a la voz aguda. Entonces a los compañeros de banda que tenían voz aguda los obligaba a cantar y yo hacía la segunda con falsete. La verdad es que sonábamos como las ardillitas (risas), era una cruza entre Sting y las ardillitas porque queríamos que las voces sonaran agudas, y, en mi caso, era imposible lograr ese resultado. Hasta que un par de amigos me dijeron “che, boludo, ¿no escuchaste hablar de Leonard Cohen y Barry White?”. Y en el segundo disco empecé a avivarme un poco y después, con los años, me relajé.


A muchas de tus letras, incluyendo y también remitiéndonos al periodo de Instrucción Cívica, le das un tratamiento mordaz e irónico aún cuando encarás tópicos de la “realidad social”. Recuerdo el tema “Obediencia Debida”, que la letra comenzaba con “creo que ha habido un mal entendido: yo a vos no te quise matar”, una crítica a la sanción de las leyes del perdón a los militares a mediados de los ’80. Pero ese humor continuó en tus discos solistas, como en “Logo”, que abre tu último disco.

Considero que la ironía es como un gurka que esconde las verdades más tremendas. Así lo veo en las canciones que me gustan a mí, de Bob Dylan a Joaquín Sabina, pasando por Charly García, que te despiertan una sonrisa o hasta una carcajada. Albert Plá es un experto en eso: te tira una frase aparentemente sin sentido y después toda la canción empieza a tomar un sentido que decís “uh, qué está diciendo este hijo de su madre, pensé que era una boludez” (risas). Y eso es interesante. En el caso de “Logo” hay cuatro o cinco temas puntuales que tienen esa mirada, con un trasfondo serio, que son “Logo”, “S.O.S tan fashion”, “Chica rolinga”, o “Cliché latino cliché gringo”… O “Son del mp3”, cuya letra surgió a partir de un comentario supuestamente liviano que me hicieron a mí, que me pareció una mezcla de insulto y halago muy curioso, porque “me gusta mucho lo que hacés, te bajaré a mp3” me sonó a “me encanta lo que hacés, te voy a robar, no te voy a comprar el disco” (risas).


El 3 de noviembre lo presentás en vivo.

Sí, estamos ensayando mucho el disco, reaprendiéndolo, porque una vez publicado lo abandonás un rato. Hasta ahora (20 de septiembre) están confirmados Dani Buira con La Chilinga, y Paulinho Moska. Por ahí viene Andrea Echeverry (ex Aterciopelados). Ojalá haya algunas coincidencias más. Empezamos a armar con bombos y platillos la escenografía… Va a estar bien lindo.

TXT BY: Fernando De Leonardis
Lecturas de esta nota: 2111



blog comments powered by Disqus
AGENDA EDITORIAL MI VUENOZ CONTACTOS
hoy - esta semana
recitales

fiestas
teatro - cine
arte
gratis - internacionales
entrevistas
cómo estuvo
críticas de teatro
críticas de cine
lanzamientos de cds
sorteos & concursos
subir eventos
contacto
FAQs
términos legales
& privacidad