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Bicicletas
Responsables de uno de los mejores discos del 2006, reivindican el pasado del rock nacional leyéndolo desde el presente.
En 1943, el científico suizo Albert Hoffman probó por primera vez su por entonces flamante descubrimiento: el LSD. Bajo su efecto, decidió regresar a su casa pedaleando su bicicleta en lo que llegó a contar fue un viaje en el que experimentó como todo cambiaba de formas, texturas y colores. Más de sesenta años después, Bicicletas retoma en su música las sensaciones surgidas a partir de la tourneé de Hoffman.
El viaje comenzó a principios del 2000, cuando varios proyectos fueron cerrándose para confluir en un solo grupo. Desde entonces, sus canciones solo aparecían registradas en ep's ("Deslízate naranja" y "Discover") y no fue hasta el 2006 que Bicicletas registró su homónimo debut. Para Julio César Crivelli, cantante y guitarrista “pensábamos que este disco nos iba a abrir ciertas puertas al ser nuestro primer LP, pero no pensábamos que nos iba a ir tan bien”. Mariano Repetto, baterista, lo frena y agrega: “Lo que trajo este disco fue mucho trabajo, uno siempre sabe que después de hacer un disco te toca salir a tocar y este disco fue el que realmente nos hizo girar por todo el país”.
Entre las sorpresas con las que se topó Bicicletas estuvieron la posibilidad de presentar oficialmente su debut a sala llena en el teatro ND /Ateneo o compartir escenario con Daft Punk en el Festival BUE. Para la banda, tocar tan seguido les permite despreocuparse de fechas tan importes. “Tanta fecha y tanto movimiento te permite no tomarte tan en serio ese momento y hacerlo como mejor te sale. Le terminás poniendo la misma cara a tocar en un barcito en Santa Fe a hacer un recital en el ND/Ateneo, sino es mucha rosca para algo que al final es un show de rock”, explica Repetto.
A pesar de ser una banda “nueva”, Bicicletas cuenta con un perfil revisionista, una actitud que se traduce a incluir en sus shows canciones como "Oye niño" o "Sucio y desprolijo" de Miguel Abuelo y Pappo’s Blues respectivamente. Esto es parte de lo que ellos denominan rock nacional del Siglo XXI, y Crivelli ayuda a ampliar el concepto: “Combinamos esa especie de amor por los ’70 por la canción, la psicodelia, la poesía surrealista, lo abstracto con una cuestión instrumental que es recrear lo hipnótico de la música electrónica pero en una banda de rock, sin programaciones y con la desprolijidad que tiene cuando la toca un ser humano”. Repetto agrega: “Cuando se habla de psicodelia se habla de artistas de afuera nada más, pero decidimos tomar algo más cercano. La batalla cultural es acá. Si cada generación recupera una cosa del pasado y la tira en el presente es buenísimo”.
Si bien las canciones de Bicicletas se permiten jugar con cambios de tiempo y paisajes sonoros, la banda reconoce tener un límite. “Mucha gente con la intención de ser vanguardista, impredecible o innovadora se complica la vida al pedo. Están tratando de inventar la pólvora y no funciona. La canción no se entiende, el disco está complicadísimo, el show es un quilombo… En Bicicletas avanzamos pero nunca hasta el punto de que la canción se entierre. Con esto no quiero decir que nos salga”, explica Crivelli, y compara con sus propias composiciones: “Son canciones muy simples, de tres acordes y estribillo. La simpleza de la canción nos permite experimentar. Si viene muy simple de base nos permite bardearla. Si viene compleja la simplificamos”.
Sin embargo, para los propios integrantes de la banda, detrás de esa complejidad se esconde una simpleza que pareciera explicar el éxito del grupo. “Las canciones de Bicicletas hablan de amor , vida, muerte, locura. Cosas con las que las personas conviven todos los días, no es new age o metáforas retorcidas como hablar de extraterrestres”, explica su cantante.
Parte de su mítica sesentista se tradujo a otro aspecto: la vida en conjunto. Tres de los cinco integrantes de Bicicletas ocupan una casa en Coghlan, donde además tienen instalado su sala / estudio. Repetto, uno de los habitantes, lo vive como un cambio natural: "Era una idea muy buena para poder producir arte o música. Te la pasás laburando y si estás más cerca es un dínamo de energía y laburo que no parás”. El cambio significó usar una sala de ensayo más chica, algo que parece fascinar a Crivelli “Estamos todos apretados, al lado del otro, y por ahí decís ‘Qué es eso que suena tan mal?’ y lo encontrás enseguida porque lo tenés al lado”.
(Bicicletas se presenta junto a Astroboy, Norma y Los Alamos este viernes 16 en el Planetario, a partir de las 19 hs.).

