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Ignacia
Ignacia es una joven cantante, instrumentista y compositora que suele combinar sonidos electrónicos e instrumentos orgánicos. Ya tiene un EP en la calle bautizado “Mis manos” y planes para registrar nuevo material.
Mientras realiza una serie de conciertos por Barcelona, Ignacia se toma un rato para contarnos cómo es su manera de grabar y componer.
¿Cómo fue el proceso de grabación de "Mis Manos"?
En la mezcla aprendí un montón. Fueron dos días de 12 horas seguidas con Marcelo Mascetti. Y de verlo trabajar empecé a aplicar nuevas formas de procesar los sonidos en las programaciones.
El mastering lo hice con Ezequiel Araujo, buenísimo también, primero me pasó un montón de música para que escuchara y le dijera como me gustaría que sonara.
En conclusión, un aprendizaje de kilómetros.
Estudiaste improvisación en jazz; ¿crees que esos estudios se manifiestan en tus composiciones?
No sé si directamente, pero creo que todo lo que pasa por tu lenguaje modifica tu manera de expresarte. Tenés más herramientas, más allá de las que uses, que están ahí disponibles. Para mi estudiar canto fue un antes y un después, porque descubrí como tener 40 colores para pintar en vez de 5.
En la guitarra también, te aporta nuevas formas de generar sonidos, repito, más allá de lo que elijas, más allá si usas acordes “jazzeros”, los colores están ahí. Pasaste por más lugares y entonces los puntos de partida son muchos más.
¿Qué crees que te brindan las bases electrónicas, que no te dan los instrumentos orgánicos?
Me gustan los dos planes, pero una batería acústica, me tira a hacer cosas más rockeras siempre. Las baterías electrónicas me hipnotizan, me encantan, generan como una atmósfera muy mística. Lo ideal para mí, y es lo que intento alcanzar es, con ese tipo de sonidos, que se ejecuten en vivo para jugar con intensidades, fraseos, etc. Con Lothus y Miguelius queremos rockear en vivo con sonidos electrónicos...
En camciones como "Nuevo Amor" hay un trabajo sonoro muy cuidado; ¿sos muy obsesiva a la hora de grabar?
No me gusta la palabra obsesiva, ya que lo que hago lo veo más comparado con el juego que con una obsesión. Digamos que si empiezo con una programación, me voy cada vez más dentro y empiezo a generar diálogos entre los diferentes sonidos. Me divierte, me puede tener despierta durante días. En cuanto a la complejidad o carga de sonidos, me pintó así en ese momento.
Ahora los temas de lo que va a ser el segundo trabajo en estudio Ciclo” ya es otra historia. Las secuencias son más sintéticas, más fuertes también en cuanto a intención, onda “Declare Independence“ de Björk y los bajos tienen un aire a Justice a veces. Generan más reacción y más efecto con menos elementos. No sin menos trabajo sonoro.
¿Cuándo decidís que una canción está terminada?
Cuando ya quiero tocarla en vivo.
¿De qué artistas locales de hoy te sentís cerca?
La verdad es que no encuentro aún una propuesta que esté en mi mismo plan. Tengo onda con artistas de diferentes estilos. De la electrónica, Lothus y Miguelius, del pop rock, Espectra, Austral, No disco, y en cuanto a propuesta La bomba de tiempo.
¿Qué proyectos o planes tenés a futuro?
En principio seguir tocando aquí en Barcelona conociendo gente, artistas locales, planificando conciertos en lugares, festivales y salas y haciendo notas en radios y revistas. Me encuentro evaluando propuestas de sellos tanto de Buenos Aires como de Barcelona y de Francia.

