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Julieta Sabanés
Julieta Sabanés nos introduce a los comienzos de su cuento de hadas y nos relata cómo se prepara para este año nuevo que recién empieza.
¿Qué fue lo que te llevó a desarrollar un estilo musical tan personal? ¿Cuáles fueron tus influencias en aquel entonces?
No sé si en sí me propuse desarrollar un estilo personal, en todo caso se fue dando. Por un lado imagino que en la etapa del primer disco estaba muy enganchada con el tema de las letras de las canciones. Creo que tenía la necesidad de sacar hacia fuera, sutilmente, todo ese universo que anidaba en mí, universo de melodías y palabras. Un viaje bastante intimista, entonces quizá en eso se refleja esa cosa original, simplemente porque es propia, porque había una necesidad de que así fuera. Venía ya muy cansada de trabajar horas y años en mi antiguo trabajo, entonces el espacio que le daba a la música y a la creación de canciones tenía que ser un espacio de mucha veracidad.
Yo sé que cuando escuché cantar a Ella Fitzgerald y a Billie Holliday dejé la carrera de letras y me puse a cantar. Quería hacer canciones pero no me salía nada hasta que escuché la música de Eduardo Mateo y luego a Juana Molina, cuando todavía eran bichos medio raros por aquí. Musicalmente venía al taco con el universo brasil, los hermanos Fattoruso y estaba finalmente pudiendo entrar al mundo Spinetta, de todos ellos me gustó mucho esa cosa de pieza musical que sin aviso se desvía por lugares impensados.
hí recién me salieron mis propias canciones. También creo que es porque las esperé, es decir, no las apuré. Mientras tanto cantaba standars de jazz y me pasaba que de golpe me salía el esbozo de una canción y estaba bueno xq me daba cuenta al toque de que estaba muy verde el asunto, letras larguísimas, sin sustento. Entonces las dejaba y seguía con lo que estaba haciendo.
En el momento que dejé de cantar jazz, me callé por completo y me compré una guitarra y como mi formación musical fue como ‘cantante’ aproveché el desconocimiento que tenía de la guitarra, entonces todos los temas del primer álbum, son, en su mayoría, acordes y/o posiciones de guitarra que fui armando yo, que seguro existen, pero me quería manejar intuitivamente con el instrumento.
Y por último, para cuando me puse a grabar el disco estaba escuchando mucha música “indie” de afuera, chicas con tecladito, Cocorosie, Au Revoir Simone, Hanne Hukkelberg, El perro del Mar, que eran chicas que si bien la base de la canción era la misma jugaban mucho con los timbres y texturas musicales dadas por instrumentaciones no convencionales pero a la vez muy cálidas. Ahí es como que me copé con ese tipo de instrumentación que de algún modo reflejaba desde los arreglos el universo de las letras.
En ese sentido fue fundamental juntarme con Roger Delahaye (Olga, Giradioses, Poltamento) que estuvo en la producción del disco. Compartíamos ese universo musical y fue genial dar con él porque no encontraba a nadie que lo compartiera. Además, creo que como no se trataba de su disco, aprovechó y sacó todo su costado lúdico.
Resulta muy atractiva la inclusión de juguetes, timbres, soniditos y demases a la hora de hacer música. Es un recurso poco convencional que nos remite un poco a lo fantástico ¿Cómo trabajás con eso?
Me doy cuenta que además de hacer las canciones, que las suelo hacer desde la guitarra o el teclado, después lo que más me gusta es trabajar con los sonidos, los timbres y sus posibilidades, es un laburo muy intuitivo pero me doy cuenta que me gusta porque puedo estar horas con eso.
La era de myspace tuvo algo que ver porque primero empecé a subir mis canciones en grabaciones caseras hechas con la pc, le pedía a mi novio que grabara las guitarras, entonces yo grababa la voz y como no contaba con otros instrumentos para acompañar el tema, hacía los arreglos con coros y cachivaches que iba encontrando por ahí.
Un poco de esa búsqueda surgió la instrumentación de sonidos como de juguete en el disco, algunos eran grabados en estudio, así, caseramente y otros eran samples. Un poco la manera de incluir esos sonidos de juguete es precisamente, jugando.
Sí, remite a lo fantástico y a la visión tan personal que tienen los niños del mundo, visión que a veces, con el correr de los años se va uniformizando más. Ese tipo de sonidos ahora los tengo cargados en el sampler, porque tocar en vivo con tantos bártulos era medio un embrollo.
De Banfield a Japón sin escalas ¿Cómo repercutió que logres llegar, prácticamente, al otro hemisferio del mundo con tu música?
No sabría decirte con exactitud la repercusión, sé que es un dato que resuena cuando se habla de “eStar de camisón”. En lo personal la repercusión la sentí en que conocí a gente de allá que quizá me escribió para contarme que tenían el disco y les gustaba, tuve bastante intercambio también con la gente de la discográfica, que es gente que conocí porque viajaron para acá un par de veces y ahí me enteré como funciona el disco allá, ellos marcaban del disco que si bien tiene un sonido muy local hay algo que a la vez lo termina haciendo muy cosmopolita, xq en definitiva son canciones de una chica en una gran ciudad, que puede ser buenos aires como cualquier otra.
Estuvo bueno porque también conocí a gente con la que generamos proyectos en común, compilados, canciones en coautoría, remixes, etc.
¿Cómo pensás puede percibirse tu música fuera del país?
Por el intercambio que he tenido supongo que conectan con algo que
transmite mi voz cantada, que es una voz más sutil que potente o de
‘cantante’, muy melódica pero a la vez muy ligada a la simpleza de la
voz hablada. Y también creo que conectan con el tono intimista de las
canciones y sus arreglos.
Eso está bueno porque te libera un poco más. Sobre todo porque acá aún
persiste esa manera femenina de cantar a puro volumen, como que hay un
par de cantantes femeninas muy grosas que marcaron el camino y eso está
buenísimo pero a la vez mucho de ahí no se salió y tal vez afuera, esa
cualidad de una voz cantada que tome algo del registro del habla me
parece que se aprecia más porque quizá no tienen un mandato tan
hegemónico de cómo se tiene que cantar.
¿Qué proyectos tenés, ahora que recién empieza el año, fin del mundo de por medio?
Bueno, este inicio del año nos encuentra en plena preproducción del nuevo disco. la idea es comenzar a grabarlo ahora, este verano. El material está listo, estamos oyendo las canciones, definiendo como queremos que suenen. Todavía hay un par no terminadas que se quieren colar en el álbum antes de que termine el mundo, es ese momento genial en el que ves qué canciones van tomando más fuerza por sobre otras como para quedar en el disco. La idea es encarar este 2012 con las nuevas canciones grabadas, porque a la vez ofrecen un giro en relación a lo que venimos tocando, tuvimos un primer álbum muy etéreo y ensoñado y ahora, si bien ese sello sigue vigente (porque ensoñada y medio etérea debo ser yo y creo que, aunque quisiera, no puedo zafar de esas características) el nuevo material tiene una impronta más terrenal, más circense, tribal/ensoñada.
En parte por eso no estamos tocando este verano aunque ahora lo haremos en el Agua Fest.
A la vez la idea es recorrer caminos con el nuevo material en mano y extender los límites de la capital y el GBA para tocar, que está buenísimo tocar acá, pero también queremos salir de ese microclima porteño al que pertenecemos.
Así que a tocar, que se acaba el mundo.
Pics by: Daniela Sabanés.

